Resultado de imagen de imagenes de la madre de Marguerite Duras

 

Para cualquier conocedor de la obra de Duras, la figura de la madre, tal y como aparece en la formidable Un dique contra el Pacífico, es la de una mujer que lucha contra el destino, una heroína desesperada que se enfrenta a las olas del océano como batalla contra la corrupción administrativa. Pero, al mismo tiempo, la autora nos la muestra porque es así como está escrita la obra, mostrando, no narrando. Y, así, mostrando, la madre aparece como una luchadora desequilibrada, como alguien que no soporta la menopausia, que tiene grandes dificultades para manejar hijos y criados, alguien que empuja a su hija a la prostitución para que su amante le pague, a ella también, noches de copas en Saigón, lejos de la ruinosa casa, que no se encuentra frente al Pacífico, sino ante el mar de China.

Ni bella, ni descendiente de la burguesía intelectual y pensante, ella, Margarite Duras,  se desarrolló a través de su escritura haciendo de cada una de sus obras un trazo de los momentos que le impactaron. Por eso la evocación de Indochina es muy fiel, ella  la convierte en el lecho de su escritura donde evoca paisajes llenos de olores, de ruidos y, por encima de todo, las aguas de los ríos, del Mekong, y del Océano Pacífico. En este viaje circular que desarrolla de forma magistral en Un dique contra el pacífico, M. Duras se mueve con una conciencia muy aguda entre ambientes sensuales, oscilando entre una sinfonía de cuerpos y paisajes escritos, y una realidad social dolorosa que se enfrenta a las sorpresas de los desastres naturales.

La escritora tiene el arte y la genialidad de comulgar con todos los antagonismos de una misma situación para mostrar en la alternancia del discurso directo e indirecto, la belleza de su escritura. Y para ello, su escritura oscila entre los acontecimientos vividos y el recuerdo de ese pasado que nos llega como un presente inmediato, logrando una tensión visual en toda la obra.

Es en la novela “El Dique contra el Pacífico”, que encontramos con fuerza y veracidad la realidad social y humana de esa Asia,  del dolor y de la colonización. Y es en esta realidad  donde su madre tiene que enfrentarse sola la crianza de sus tres hijos.

Por eso, esta novela podría llamarse la novela de la Madre porque está escrita desde  la conciencia y el compromiso de esa madre que se encuentra  con un mundo colonial donde no todos los blancos eran millonarios ni altos funcionarios y que, al igual que los colonos, vive intentando ganar tierra frente a las amenazas devastadoras de los tsunamis.

En esta novela  están mostradas todas  las raíces del universo literario y humano de Margarite Duras. En sus páginas encontramos la revelación más real de esa Asia del sureste, que forjó su temperamento y su escritura. Es “el Dique” la misma resistencia que empleó Margarite frente a los acontecimientos dolorosos de su vida. Considero  que frente a una escritora tan intensa vale la pena volver a esta  obra porque en ella nos vamos a encontrar con la matriz que más tarde desarrollará en El amante y gran parte de su obra posterior.