Pocas veces se puede decir tanto con tan pocas palabras, y sobre todo con tanta sensibilidad y sencillez. Una pena en observación es una preciosa, pero también desgarradora, reflexión sobre la pena. La pérdida de su mujer y el dolor causado por ésta fueron para él un golpe tan duro que lo sumieron en un lacerante dolor.

Desde una primera persona, C.S. Lewis aparta los sentimientos para dar entrada a la luz purificadora de la razón. A medida que avanza la narración el uso de la tercera persona desaparece para ofrecernos de primera mano todas sus reflexiones llenas  de sensibilidad y agudeza. Las palabras de C.S. Lewis son una noble oración al cielo en busca de sentido por la pérdida de un ser querido:«¿dónde está ella ahora?», porque si H. ya no es un cuerpo y el cuerpo que él amaba ya no es ella, eso quiere decir que su mujer ya no está en ninguna parte en absoluto”.

Nos sumergimos  de lleno en la profunda tristeza junto a las palabras dolorosas del escritor, que como tristes lamentos pronuncia: «Sé que la cosa que más deseo es precisamente la que nunca tendré. La vida de antes, las bromas, las bebidas, las discusiones, la cama, aquellos minúsculos y desgarradores lugares comunes»

Todo se tambaleaba para C.S. Lewis sin su mujer, su compañera, su madre y hermana. Desamparado y roto, tan pronto un rayo de esperanza cruza su alma la herida se vuelve  a abrir, penetrando el dolor hasta el rincón más tierno e indefenso de su cuerpo. Sólo Dios puede tener una respuesta a todo esto, pero resulta tan inabarcable de comprender. Es tan duro tener que pasar por un trance así que se hace inconcebible cómo un Dios bueno puede haberlo organizado todo para que así suceda. Pero ¿cómo acceder desde nuestra enclenque mente a la inteligencia pura?

Y así, sin más, se rasgó por la mitad a dos, que eran uno, y que soñaban con no separase jamás. Y de estos anhelos brotó en nuestro escritor una fantasía, una esperanza muy humana, que empapa nuestros ojos de lágrimas y dice mucho de la grandeza del ser humano.

Siempre presente en sus reflexiones, sus últimas palabras son para ella, la amada:”En una ocasión, cuando ya se acercaba su final, le dije: “Si puedes, si te dejan, ven junto a mí cuando yo también esté en mi lecho de muerte.” “¿Dejarme? —me contestó—. Trabajo le va a costar al Cielo retenerme. Y en cuanto al Infierno, lo rompería en pedazos.”

Una pena en observación es la obra de un sabio que nos deja  en estas pocas páginas un texto plagado de  belleza y humanidad. Unas  palabras que rebosan verdad y hablan de amor, de fe, del recuerdo, del vacío, de la soledad, del sufrimiento,  de la esperanza y de la vida, es decir, de ti, de mí y de todos nosotros.

Esta etapa de la vida  de C.S. Lewis es reconstruida por Richard Attenborough en Tierras de penumbra, protagonizada por Anthony Hopkins quien protagoniza de forma magistral el papel del maduro escritor, y por Debra Winger como su esposa.

 

 

 

 

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